Cuando cometiste error tras error no podés ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés. Corrés, te desesperás, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan mucho en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario